El hecho de que la forma de la barriga de una embarazada pueda desvelarnos de alguna forma el sexo que tendrá el bebé es una idea que lleva pasando de generación en generación mucho tiempo, pero… ¿se trata verdaderamente de algo real o es una leyenda? En este artículo te contamos todo lo que la tripita puede decir de verdad sobre tu bebé.

 

La forma del vientre materno

La forma de tu vientre durante el embarazo causará sensación en tus allegados y escucharás de todo, unas cosas ciertas, otras solo parte de creencias populares. En cualquier caso, no debes aceptar todas estas cosas como una verdad absoluta, ya que la ciencia explica estos cambios paso a paso.

La forma, el tamaño y, en general, la apariencia de tu abdomen durante el proceso del embarazo, está determinada por cada etapa del crecimiento de tu bebé en el interior del útero.

 

El bebé empieza a crecer

A partir de las 16 semanas de gestación tu vientre comienza a crecer, y dicho crecimiento se inicia debajo del ombligo. Dependiendo de tu contextura, talla y el peso que hayas ganado, se te notará más o menos el aumento de tu barriga.

Si eres mamá primeriza puede que tu barriga tarde un poco más en hacerse evidente, pues los músculos y tejidos de la pared abdominal son menos flexibles en comparación con los de aquellas mujeres que ya hayan tenido otros embarazos.

Tu abdomen será aún más prominente tras el primer trimestre al darle más espacio a tu bebé con el paso de las semanas, con lo que tu cintura desaparecerá y tus caderas se ensancharán. Entre el sexto y el séptimo mes, tu barriga crece por encima del ombligo y el aumento es más notorio porque tu bebé crece alrededor de 30 gramos por día.

 

¿Niño o niña?

Con solo observar tu vientre algunos ya se las darán de adivinos y predecirán el sexo de tu bebé. Pero, aunque te parezca curioso no debes tomarlo muy en serio, ya que las verdaderas razones por las que tu vientre está alto, bajo, ancho o más estrecho, se deben a tu fisiología y a la posición del útero.

Tu vientre puede ser puntiagudo porque el bebé esté cabeza abajo o porque esté buscando una posición que le resulte más cómoda, y no necesariamente porque sea niño. Del mismo modo, el que tu abdomen se vea muy abultado no significa necesariamente que tu bebé vaya a nacer muy grande, sino a otros factores, como por ejemplo que tengas una cantidad mayor de líquido amniótico que otras mujeres.

Si alguna de las conjeturas que escuches sobre la forma de tu barriga llega a preocuparte, no dudes en consultarlo con tu médico o matrona, ya que ellos son los  únicos que pueden despejar todas tus dudas de manera fehaciente, con exámenes y pruebas, y no con suposiciones ni creencias mágicas de la edad de nuestras abuelas.