La confirmación del embarazo puede desatar un torrente de emociones en la pareja. Ya sea que se haya estado buscando un hijo o que la noticia haya sido más bien una sorpresa, es normal que las emociones positivas se mezclen con miedos, preocupación, inseguridad…

Lo importante es tomar conciencia de que este primer mes de embarazo es fundamental para el desarrollo de una vida, la de tu hijo. En los primeros tres meses del embarazo se forman los órganos vitales de tu hijo, tu salud física y emocional repercutirá profundamente en él, por eso es fundamental que confirmes cuanto antes tu estado y concurras de inmediato al médico para saber cómo cuidarte y cuidarlo a él.

 

¿Qué hacer con las emociones?

Es importante que sepas que los cambios hormonales propios del embarazo influirán en tu humor, por lo que no debes sentirte avergonzada si cuando todos piensan que deberías estar más que feliz, solo tienes deseos de llorar.

Por otro lado es normal que tengas ciertos temores o inquietudes y preocupación por el bienestar del bebé y  por cómo afectará la maternidad a tu vida y la de tu pareja. No debes dudar en compartir tus sentimientos con ella, para que pueda darte el apoyo apropiado.

También es importante tomar en cuenta los sentimientos de tu pareja, ya que durante el embarazo toda la atención se centra en la futura mamá y el futuro papá también experimenta diferentes emociones al respecto. El que ambos compartan con sinceridad sus sentimientos y traten de entender al otro, ayudará a afianzar la relación de pareja. Nunca des por sentado lo que el otro siente, ya que podrías equivocarte y mucho. La buena comunicación es insustituible, puede que creas que el otro no está feliz por el embarazo, cuando en realidad está abrumado por la responsabilidad que implica o tenga miedo de ser desplazado en tu afecto por el bebé.

Si te toca criar a tu hijo sola la carga emocional puede ser mayor, sin embargo, aun cuando exija más esfuerzo, muchas mujeres lo superan con éxito. Tal vez no tengas a tu pareja para apoyarte en esta empresa, pero seguramente encontrarás apoyo en tu familia o en tu núcleo de amigos cercanos.  No tengas vergüenza de pedir ayuda, pues puede ser que las personas que te quieren no sepan cómo pueden ser útiles.

Con respecto a los miedos referidos al bebé y su salud, la mejor forma de despejarlos en consultando de inmediato con un médico. El indicará los análisis necesarios y con un buen examen podrá evaluar tu condición y la del bebé. Por lo general, con un buen control médico prenatal, se evitan muchas complicaciones.

 

¿Cómo me voy a sentir?

Cada mujer es diferente, de hecho muchas mujeres que han tenido varios hijos afirman que cada embarazo es diferente, por lo tanto no se puede fijar una regla. Hay algunos síntomas que se presentan con frecuencia y puede que tengas alguno de ellos, que los tengas todos o que no tengas ninguno (salvo la desaparición del ciclo menstrual, obviamente).

Una de las primeras cosas que notarás es un aumento en tus mamas, que se preparan para amamantar. Es probable que te sientas más cansada que de costumbre, y esto es probablemente provocado por los cambios hormonales.

Algunas mujeres sufren en los primeros meses mareos y desmayos originados también por las hormonas ‘revolucionadas’ por el embarazo. Las famosas náuseas, y a veces vómitos, son muy comunes en el primer trimestre del embarazo. El deseo de orinar con mucha frecuencia también es muy común en el primer trimestre, así como las infecciones urinarias y la aparición de flujo vaginal blanco.

Lógicamente, la mejor manera de saber si tus síntomas son normales o no, es yendo con regularidad a la consulta de tu médico, el único que puede indicarte correctamente si es necesario que tomes alguna medicación o cómo podrías paliar tus molestos síntomas.

 

¿Qué cosas pueden dañar al bebé?

Durante el embarazo todo lo que entra en tu organismo llega al bebé, por lo tanto debes ser muy selectiva. Evita:

  • Las madres fumadoras tienen más posibilidad de sufrir abortos, partos prematuros o de tener bebés de bajo peso o con problemas respiratorios, aumentando también el riesgo de muerte en la cuna. Se aconseja dejar de fumar antes del embarazo para reducir el riesgo de placenta previa. Si no fumas pero tu pareja si lo hace, eres igualmente una fumadora ‘pasiva’,  lo que quiere decir que los riesgos para el bebé son iguales que si tuvieras el hábito. Ambos deberíais evitarlo.
  • Aunque las opiniones varían, desde evitar por completo el consumo a limitarlo a una pequeña cantidad de vino (bebidas blancas y licores están absolutamente contraindicados), lo cierto es que el consumo de alcohol, aunque sea mínimo, puede afectar negativamente al embrión.  Se asocia el consumo de alcohol en el embarazo con bajo peso al nacer,  disminución de la capacidad intelectual del bebé y problemas motrices.
  • Si recibes tratamiento médico para alguna enfermedad previa, es mejor que consultes con tu médico si puede afectar al desarrollo del bebé. Si durante el embarazo tienes problemas de salud nuncate auto-mediques. Los antiácidos, antibióticos y otros medicamentos comunes deben ser consumidos bajo supervisión médica estricta. Si usas drogas como marihuana, cocaína, heroína, estupefacientes o de algún otro tipo, no deberías quedarte embarazada, y si esto ocurre debes abandonarlas de inmediato. El daño de las drogas para el bebé es muy severo, y muchos nacen muertos o con graves daños cerebrales.
  • Cafeína. Disminuye la capacidad de absorción de hierro en tu organismo y en el del bebé. También la cantidad de agua, calcio y vitamina C que el bebé recibe. Recuerda que la cafeína no solo está en el café, sino que también se halla en el té, las gaseosas, el chocolate y en algunos medicamentos.
  • Exposición a rayos X.Antes de sacarte una radiografía, aunque sea dental, debes informar al profesional de tu estado. Él sabrá determinar si es realmente indispensable y, en caso de serlo, qué precauciones tomar. 

 

¿Qué cosas pueden beneficiar al bebé?

  • Controles médicos. Ni siquiera la más sana de las mujeres puede darse el lujo de no ir al médico cuando está embarazada, ya que el control profesional del desarrollo de la gestación puede evitar o solucionar muchas de las complicaciones que puedan surgir en el embarazo. Esto también debería incluir un buen control odontológico. Lo ideal es comenzar el embarazo con la boca en buenas condiciones, pero si no es así, no pospongas la consulta.
  • Una buena dieta. El médico te indicará si necesitas hacer cambios y te sugerirá la consulta con un nutricionista para hacer un buen plan de alimentación con el que beneficiar al bebé. Lo básico es consumir lácteos, frutas, cereales, verduras y, en poca cantidad,  carnes sin grasa. Evita grasas y azúcares.
  • Si bien no se aconseja practicar deportes violentos o de contacto, necesitas estar en buena forma, así que lo mínimo es que comiences a caminar.

 

En cualquier caso, no olvides que lo más beneficioso para el desarrollo de tu hijo es el amor con el que lo esperes, aun cuando las condiciones no sean las ideales y no las puedas cambiar, un bebé amado desde el momento en que se sabe que viene, tendrá mucho a su favor con respecto a su salud y su crecimiento.