A la hora de empezar a dar los primeros alimentos a nuestro pequeño nos asaltan muchas dudas. ¿Qué le podemos dar? ¿Cómo de sólida debe estar la comida? …etc.

Por eso, a continuación, y para tranquilizar sobre dichas dudas que son de lo más comunes, hemos recopilado los mejores consejos en nutrición infantil para que tengas seguridad en ti mismo como padre o madre y des lo mejor de lo mejor a tu pequeñín.

 

Consejos para alimentar al bebé acabada la lactancia

En primer lugar, la textura de los primeros alimentos del bebé debe ser súper suave y prácticamente caerse de la cuchara. Algo que hay que tener muy claro es que no se recomienda introducir los alimentos sólidos antes de los 4 meses, ya que el sistema digestivo e inmunitario del bebé es muy inmaduro y puede ocasionar enfermedades digestivas o alérgicas.

Cuando prepares las primeras comidas al bebé tendrás que hacer pequeños esfuerzos, como pasar toda la comida por un pasapuré hasta obtener una crema muy suave. En caso de que quede espesa puede diluirse con líquido sin problema.

A medida que el bebé vaya ganando experiencia con los alimentos (por lo general en torno a los seis o siete meses de edad), se puede reducir gradualmente el líquido agregado a las papillas y espesar la textura. Utiliza alimentos nuevos de uno en uno para asegurarte de que tolera todos los alimentos y no es alérgico.

 

Alimentos ideales para empezar

  • El cereal. Si comienzas con cereales escoge una sola variedad de grano: arroz, cebada o avena y mantén a distancia los cereales de trigo al principio, ya que suelen ser un alérgeno común de muchos bebés. Mezcla una pequeña cantidad de cereal con leche de fórmula, leche materna o agua hasta crear una cremosa “sopa”. No endulces el sabor añadiendo cosas como compotas o zumos. Si comienzas ofreciendo al bebé alimentos con azúcar, pronto querrá que todo lo que le ofrezcas sea igual de dulce.
  • La verdura.Las verduras son saludables, nutritivas y no suelen desencadenar alergias. Comienza con verduras de color amarillo o anaranjado, como las batatas o las zanahorias antes de pasar al equipo verde, como los guisantes y las judías verdes, que tienen sabores ligeramente más fuertes. Si tu bebé las rechaza (algo muy común), inténtalo de nuevo mañana y al día siguiente y siguiente. Algunos bebés necesitan probar un nuevo alimento hasta cinco veces o más para conseguir hacerse a su sabor y tolerarlo. Recuerda que la perseverancia es la clave en todo este proceso.
  • La fruta.La fruta es sabrosa en casi todas sus variedades, por lo que el bebé no debería rechazarla de manera general. La fruta es fácilmente digerible y suele ser dulce, lo que encanta a los niños. Para empezar recurre a frutas como el plátano o la manzana totalmente triturados en forma de puré. Después atrévete con las peras y los melocotones. Olvídate de los cítricos, ya que el paladar de un bebé no está preparado de ningún modo para ellos.