La elección del pediatra debe basarse en ciertos criterios que van más allá de la amistad o de los consejos de terceros. Muchas veces nos remitimos a un pediatra porque nuestras amigas nos lo recomiendan, o porque fue nuestro pediatra o porque fue el pediatra de nuestros hermanos. Pero a la hora de pensar en ese especialista que te ayudará en ese increíble proceso de ser padre y madre y guiará el crecimiento de tu bebé, hay que tener en cuenta ciertos aspectos importantes que son los que ayudarán a tomar la mejor decisión posible.

 

¿Qué hay que tener en cuenta para elegir al pediatra?

  • No esperes a tener a tu hijo en brazos para buscar a un buen pediatra. Una vez sepas que estás embarazada, comienza a buscar a ese especialista que tu peque necesitará, y si no tienes ni la menor idea de cómo hacerlo, pídele a tu centro de salud ayuda y consejo, a tus amigos, familiares o a tu ginecólogo o matrona. Lo importante es mantener un control desde el inicio del embarazo. En caso de que no te sientas a gusto con el que te corresponda, no dudes en pedir un nuevo especialista.
  • Si tienes muchas opciones en la mano (sobre todo el terreno de la salud privada) pide una cita con cada uno de ellos para que puedas hacerles todas las preguntas que tienes acerca del desarrollo de tu bebé y lograr determinar con ello la personalidad y el trato de cada especialista. A estas citas es preferible que vayas con tu pareja o con otra persona que pueda darte un criterio diferente al tuyo.
  • Después de las citas podrás determinar con cuál te sentiste mejor y más segura, y eso será suficiente para convertirlo en el pediatra de tu bebé.
  • Las enfermeras o el personal que acompaña el trabajo del pediatra también es importante, pues si tienen buena actitud te resultará más fácil entablar una relación amigable con ellos.
  • Fíjate en los horarios de atención del médico, para que puedas determinar si podrías pedir una cita en un horario cómodo para ti.
  • La disponibilidad del pediatra es un factor muy importante a la hora de decidirte por uno de estos especialistas, pues sería muy interesante que pudiera atenderte él mismo en una emergencia y/o sin cita previa.
  • Algunos pediatras ofrecen dentro de sus consultas charlas informativas y educativas, o espacios más abiertos a los habituales en una cita médica en el consultorio para resolver dudas. Este sería un valor añadido, muy a tener en cuenta, a la hora de decidirte por uno u otro médico para tu bebé.

 

Y tú, ¿ya has elegido al pediatra de la familia?