La humanidad se beneficia de los componentes de la avena desde hace más de 10.000 años, pero muy pocos saben verdaderamente cuáles son los beneficios de este cereal que han permitido que lleve consumiéndose desde hace tantísimo tiempo en la historia.

Eso sí, lo cierto es que un principio solo se usaba para alimentar a los animales de granja, y no fue hasta principios del siglo pasado cuando se empezó a incluir en la alimentación de los humanos, al descubrirse sus innumerables beneficios nutricionales y también su delicioso sabor.

 

Las múltiples propiedades de la avena

Después del trigo, la avena contiene la mayor cantidad de proteína en el grupo de los cereales, lo que favorece el desarrollo y el crecimiento de los huesos y de los tejidos. Además contiene fibra, lo que facilita el tránsito intestinal y evita el estreñimiento, que suele presentarse con bastante frecuencia en los bebés.

En cuanto a su contenido en calcio, la avena es el cereal que más contiene este mineral, fortaleciendo los huesos y dientes de los niños y niñas más pequeños.

 

Otros beneficios que la avena puede aportar a tu bebé

  • Suaviza y protege las mucosas digestivas disminuyendo la acidez estomacal, los cólicos, etc.
  • Es rica en hierro, mineral necesario para el transporte del oxígeno a las células del cuerpo, previniendo así la anemia.
  • Contiene diversos minerales: zinc (primordial para el sistema inmunológico en la prevención de enfermedades infecciosas); yodo (favorable para el correcto funcionamiento de la tiroides); sílice y fósforo.
  • Contiene aminoácidos: la leucina, isoleucina y treonina son indispensables en el crecimiento infantil.

Por todas estas cosas es muy aconsejable que tu bebé consuma avena en el desayuno al menos un par de veces por semana. Además la avena es muy fácil de preparar, puedes hacerla con agua (espesa o disuelta) o con leche y darle sabor con un poco de azúcar, miel, fruta o con el ingrediente que prefieras.

En la dieta de tu bebé la avena es un alimento importante, ya que contribuye de manera muy positiva en muchos aspectos de su desarrollo y, gracias también a su funcionalidad, puedes prepararla de muchas maneras con las cuales la avena quedará completamente camuflada y podrá ser ingerida por tu bebé sin mayores problemas, gracias a la fruta, a una galleta o a cualquier alimento que puedas añadir para acompañar y endulzar un poco su sabor.