Algunas sustancias que se utilizan para la limpieza y otros usos domésticos pueden ser tóxicas y, por lo tanto, muy perjudiciales y peligrosas para un hogar con niños y para una situación de embarazo.

Puede que sean imperceptibles para ti y otros miembros de la familia, pero las sustancias tóxicas a las que te expones diariamente pueden perjudicar la salud del bebé que viene en camino o que ya está en casa.

Si bien la mayoría de los productos de limpieza son seguros, conviene tomar una serie de precauciones, en especial estando embarazada, ya que algunos tienen niveles de toxicidad que podrían causar daños al feto.

Consejos para un uso responsable de productos tóxicos

  • Lee siempre las instrucciones del envase.
  • Si el producto es concentrado, debes usar guantes y abrir las ventanas.
  • No se deben mezclar productos, ya que pueden reaccionar de manera impredecible y muy peligrosa.
  • Existen alternativas más seguras, a día de hoy, que productos como el insecticida para controlar plagas en el hogar, generadas especialmente en verano. Infórmate de dichos productos con especialistas y protege tu hogar de forma segura y sana.
  • Usa con moderación y en lugares ventilados los disolventes, la laca para el cabello o los esmaltes para uñas.
  • Las mejoras domésticas, como la pintura de las paredes o el barnizado de muebles, debes evitarlas durante el embarazo. Si son del todo necesarias, es preferible que lo haga otra persona y te mantengas alejada de dicho ambiente.
  • Puedes elegir pinturas a base de agua, ya que está comprobada su seguridad debido a que no contiene ingredientes tóxicos.
  • Evita cambiar los tóneres de impresoras o faxes que tengas en casa, pues contienen elementos dañinos a los que tu bebé podría ser más sensible.
  • Cuantos más naturales sean los productos que consumes, es decir, más libres de aditivos y conservantes, mejores serán sus propiedades nutritivas y menos riesgo supondrán para todos. Evita productos como la lejía o el amoniaco y busca productos, que ya están el mercado, capaces de desinfectar sin lejía y de forma mucho más natural.

 

No olvides consultar con tu médico o matrona cualquier duda o reacción que puedas experimentar ante la exposición de algún gas o sustancia tóxica del tipo que sea. Recuerda que lo importante es alejarte de situaciones que puedan poner en peligro a tu familia, a ti, y en especial, a la salud de tu bebé.