Motivar el desarrollo artístico de tu hijo le ayudará a encontrar otras formas de expresión y comunicación consigo mismo y con los demás.

La creatividad y el arte se convierten en una de las mejores alternativas para estimular el crecimiento de un niño, pues de forma natural y espontánea él podrá adquirir conocimientos y destrezas que le permitirán expresarse con mayor libertad.

Es por esto que cuando tu hijo realiza actividades artísticas se abren los canales de la comunicación y del aprendizaje, ya que tiene una experiencia más desde los sentidos y desde el ocio.

 

Materiales para crear

Desde sus primeros meses, los niños se sienten motivados a crear de manera libre, por eso es muy importante que les proporciones materiales variados para que su imaginación se libere y salga su espíritu creativo.

Recuerda que este suministro debe estar muy ligado a la edad de tu hijo y que siempre debe contar con vigilancia de algún adulto para evitar algún tipo de incidente. Asegúrate de que los materiales no sean tóxicos o que por sus características pongan en riesgo la seguridad de tu pequeño.

  • Papel. El papel periódico es una buena opción porque se puede utilizar con colores, crayolas o pinturas. Sin embargo, para las acuarelas es más recomendable aquellos con textura firme y poco absorbentes.
  • Arcilla y plastilina. Aunque a veces se les da poca importancia, son muchas las ideas que se pueden expresar con estos materiales. Además, cuando tu pequeño tiene la posibilidad de moldear, es mayor la sensación de poder cambiar su idea sin mucha dificultad.
  • Pinturas. Son recomendables para los más pequeños. Utiliza colores como amarillo, azul, rojo, verde, blanco y negro, así como vasos plásticos para hacer las mezclas. Deja que use sus manitas como pinceles.
  • Lápices y colores. El peque se sentirá con mucha libertad para dibujar o pintar de acuerdo con su creatividad. Le puedes regalar un libro para colorear o proporcionarle una hoja blanca para que vuele su imaginación.

 

Diversión en colores

Colorear es una de las primeras actividades que los niños realizan y tú puedes fomentar este divertido e instructivo pasatiempo. Cuando el niño alcanza el año y medio de edad, aproximadamente, ya tiene la capacidad de descubrir que puede dar color a las figuras sobre un papel, lo que ve como algo entretenido y con lo que poder dar rienda suelta a su imaginación.

Los colores, las texturas y los trazos incentivan la imaginación, sensibilidad y creatividad de los niños, además de su capacidad de concentración y expresión. Estas son algunas acciones con las que puedes fomentar el arte de la pintura con tu hijo:

  • Desde que pueda coger un lápiz con su mano, anímale a pintar con colores o a que lo haga con témperas usando sus dedos.
  • El ejemplo que tú le des es el mejor incentivo. Si él te ve pintando, lo más probable es que por imitación termine haciéndolo también.
  • Puedes llevarlo a exposiciones de pintura infantil, así se motivará al ver a otros niños haciéndolo.
  • Deja que se exprese libremente a la hora de pintar, no importa si sus árboles son morados o su cielo es naranja.
  • Puedes pedirle que trate de dibujar a su mascota, ya sea un perro, una tortuga o un pez. No importa que se traten de garabatos, a medida que crezca sus trazos irán progresando.
  • Durante un paseo señálale todas las cosas que hay a su alrededor: los coches, los árboles, el cielo, el pasto, las flores, las casa… muéstrale la realidad.
  • Si notas que a tu peque le gusta y tiene facilidad para pintar, no dudes en inscribirle a algún curso de iniciación al dibujo y la pintura cuando sea algo más mayor.

 

No esperes que tu hijo realice dibujos a la perfección, y mucho menos le corrijas a cada trazo.  Tu labor será más productiva si te limitas a supervisar y a prestar tu ayuda cuando la necesite.