El tema del chupete parece estar siempre en eterno debate. Algunos lo recomiendan y otros dicen que es un vicio que se debe parar a tiempo. Por eso, para salir de dudas, sobre todo si sois padres primerizos, os traemos información sobre todo lo que se sabe con respecto a la verdadera utilidad o no de los chupetes.

 

El chupete y el SMSL

Se ha encontrado en el chupete un efecto protector importante contra el SMSL (síndrome de muerte súbita en el lactante). No se sabe con exactitud la manera en que opera en el organismo, así como tampoco se ha realizado un pronunciamiento oficial para recomendar el uso cotidiano del chupete, ya que aún no se tienen bien claros sus efectos secundarios sobre la salud de los peques, que pueden ser: interferencia en la lactancia; otitis; enfermedades respiratorias y digestivas; problemas de desarrollo dental; caries; trastornos del sueño u obstrucción de la vía aérea, entre otros.

Sin embargo, los especialistas sí han encontrado que el uso del chupete durante el sueño puede disminuir el “umbral del despertar”, lo que parece relacionarse con la disminución del SMSL.

 

Otras consideraciones de algunos especialistas con respecto al uso del chupete

  • No permite que la lengua selle las vías respiratorias del bebé.
  • Disminuye la prevalencia de posiciones corporales inadecuadas mientras el bebé duerme.
  • Favorece su respiración bucal.
  • Incrementa el vigor respiratorio del bebé.
  • Aumenta la aferencia sensorial en los músculos responsables de proteger las vías respiratorias de una posible asfixia.

Son muchas las controversias que el uso del chupete despierta aún en la comunidad científica, por eso, y mientras se sepa más, lo mejor es procurar un uso en nuestros bebés, moderado, controlado y con buenas medidas de higiene.

 

Cuando el uso del chupete se vuelve un hábito

Si el chupete y tu bebé se han vuelto inseparables, es bueno que tengas presentes las siguientes recomendaciones:

  • Evitar prohibiciones: No debes exigirle a tu peque abandonar el chupete de forma brusca. A medida que crezca, lo dejará por sí solo.
  • Seguridad e higiene: Cada vez que lo arroje al suelo lávalo muy bien y no dejes nunca que lo comparta con otros bebés.
  • Distracciones: Si en una situación en particular el niño siente la necesidad de usar el chupete, distráelo con actividades interesantes para que dicho objeto sea su último recurso de entretenimiento y no siempre el primero.
  • Límite de uso: Calendario en mano, puedes destacar los días que el niño deje de utilizarlo y, cuando acumule bastantes, recompensarle por ello.

 

Y tú, ¿qué opinas del uso del chupete?