Este quinto mes de embarazo empieza a ser más llevadero. Desaparecen la mayoría de las molestias de los primeros días y el embarazo es evidente, pero el peso todavía no es una molestia.

 

Hacer ejercicio

Es un buen momento para comenzar los ejercicios prenatales, siempre y cuando tu médico no indique lo contrario. No es cuestión de ir a cualquier gimnasio o hacer los ejercicios por tu cuenta. Los ejercicios preparto son específicos y deben ser supervisados por una profesora capacitada. En muchos cursos de preparación al parto se incluye un programa de ejercicios. Muchos hospitales tienen cursos disponibles, si no es así puedes pedir a tu médico o matrona que te recomiende un buen lugar para realizar los ejercicios.

Si bien hay quienes esperan hasta el séptimo mes para comenzar con la gimnasia preparto, recuerda que cuanto antes comiences con el programa, mayor flexibilidad adquirirás para el momento del nacimiento.

¿Cuál es la función básica de los ejercicios?  Algunos cursos trabajan todas las partes del cuerpo y suman ejercicios para aumentar la flexibilidad, fortaleza y resistencia de determinados músculos, el piso de la pelvis, abdomen, muslos, espalda y abdomen. Otros se enfocan más en la filosofía del nacimiento. Otra opción hoy muy difundida son los ejercicios en el agua o practicar natación, por supuesto con moderación.

Si donde vives no tienes muchas opciones, puedes conseguir libros para embarazadas que por lo general brindan información sobre los ejercicios recomendados, con ilustraciones en cuanto al modo correcto de realizarlos. Con esta información y la supervisión de tu matrona podrás realizar la preparación correcta.

 

Controles necesarios

Tu médico te citará para un control cada tres o cuatro semanas. Si has cumplido con la rutina aconsejada ya te habrán hecho la primera ecografía, así como análisis de sangre y orina para asegurarse de que tu estado sea óptimo.

En esta consulta el médico hará un control ginecológico, controlará tu peso y presión arterial. Se considera muy importante no aumentar demasiado de peso, ya que el sobrepeso materno puede afectar al desarrollo del bebé y aumentar el riesgo de padecer diabetes gestacional. Tu médico te indicará si estás aumentando demasiado de peso y cómo cuidarte con una dieta equilibrada que asegure que ambos reciban los nutrientes adecuados. Si presentas sobrepeso también te solicitará un control de glucemia, para descartar una posible diabetes.

En cuanto a la presión arterial es importante controlarla, pues la preeclampsia (hipertensión o presión alta, aparición de edemas en el embarazo), es una complicación muy grave que puede poner en riesgo el embarazo. Una forma de evitar que surjan problemas con la presión arterial es que controles el uso de sal y trates de consumir mucho líquido. Si el médico detecta una tendencia a la hipertensión, te indicará las medidas a tomar que por lo general serán reposo y controles permanentes.

También escuchará los latidos del bebé y controlará la altura del fondo del útero, ya que de esa forma se puede tener idea del crecimiento del bebé. Por otro lado se indica un hemograma (para descartar anemia) y análisis de orina.

Si tienes más de 35 años y/o tienes antecedentes de problemas genéticos, tu médico te indicará hacer una prueba de amniocentesis que es un estudio que permite detectar anomalías en el desarrollo del bebé, como el síndrome de Down, etc. Si bien permite conocer el sexo del bebé, jamás se realiza solo para saber si es niña o niño, pues es un estudio que puede generar riesgos para el embarazo.

  

Cambios físicos

Es probable que tus pechos comiencen a producir leche, sécalos con cuidado con pañuelos de papel. Las hormonas del embarazo pueden hacer que aumente la pigmentación de la piel, si tienes manchas en la cara (cloasma) evita exponerte al sol, pero no uses cremas blanqueadoras, las manchas desaparecerán gradualmente después del parto.

 

El bebé

Los músculos del bebé se fortalecen por el movimiento continuo y vigoroso, que ya serán perceptibles. Comienzan a formarse los dientes a nivel interno y aparece el cabello, así como las cejas y las pestañas.

Para cuando cumplas veinte semanas de gestación, tu bebé pesará cerca de 350 gramos.

 

La pareja

Al hacerse cada vez más real el embarazo, es importante que la comunicación en la pareja sea muy abierta y sincera. Puede que mientras tu preocupación mayor sea el normal desarrollo del bebé, el futuro papá se sienta abrumado por temores sobre su capacidad para enfrentar el rol de padre o por como cambiará la relación entre vosotros cuando nazca el bebé.

No menosprecies los sentimientos del otro, compartid sentimientos y reafirmar el amor. Será de mucha ayuda ir juntos al médico y hacer que el papá se involucre más en el desarrollo del embarazo. Si asistís a cursos de preparto, conoceréis a otras parejas con las que poder compartir también experiencias.

Comienza a planear las cosas para recibir al bebé y disfruta de esta etapa del embarazo en la que te sentirás con más energías y sin mayores molestias.