Una de las tareas más habituales que tiene que ver con el cuidado de tu bebé es el arreglo de las uñas, tanto las de las manos como las de los pies. Mantenerlas a raya es muy importante, por motivos higiénicos y también de otro tipo, como el evitar que se arañen, pero también es importante dar con la forma correcta de hacerlo para que esta tarea cotidiana no resulte finalmente ser algo muy complicado y agotador.

Y es que, aunque parezca la más sencilla de las tareas, lo cierto es que requiere de mucha precisión, pero existen muchos trucos para conseguir hacerlo y a continuación te los contamos todos.

 

Trucos para cortar las uñas al bebé de manera sencilla

  • Utiliza siempre tijeras especiales para bebés o cortaúñas con puntas redondeadas. A la hora de utilizar estos instrumentos, ten siempre a mano una toalla o papel para que los trozos de las uñas no se queden entre la ropita del bebé o sobre su cambiador o cama.
  • Es muy importante, a la hora de cortar, que se siga la línea natural de las uñas y sin acercarse demasiado al dedo para que no se hagan heridas. Para dar con el punto exacto, un pequeño truco es presionar las yemitas de los dedos del peque con el fin de ver bien cuánto trozo de uña sobra. Procura cortar siempre las uñas rectas, sobre todo las de los pies, para evitar enquistamientos.
  • Elige el momento adecuado para hacerlo y que sea después de un baño. Las uñas estarán mucho más blanditas y el bebé estará mucho más relajado que en cualquier otro momento del día. Si el pequeño se pone muy nervioso con esta práctica o te da miedo cortarle al ver sus nervios, aprovecha un momento en el que esté dormido o tenga mucho sueño.
  • Una vez cortadas todas las uñas es buena idea pasar una gasita húmeda por la punta de los dedos para un mayor nivel de higiene, ya que es muy probable que se le hayan quedado cositas entre las uñas.
  • Es recomendable para un buen nivel y control de la higiene cortar las uñas una vez a la semana, aproximadamente, puesto que crecen muy rápido. Las de los pies crecen más lentas, con lo cual éstas puedes cortarlas cada quince días, aproximadamente, aunque esto siempre dependerá de cada caso en particular.
  • Si tu bebé no tolera de ningún modo la hora de cortarse la uñas, no dudes en pedir ayuda y acompañarte de otra persona a la hora de hacerlo. La segunda persona puede dedicarse a sujetar al peque o a distraer su atención para que el momento sea menos traumático.