A la hora de la merienda o del desayuno, una divertida combinación de sabores puede dar como resultado una delicia para untar al pan o las galletas. Esto, además de una merienda deliciosa, puede constituir una excelente forma de introducir a tu pequeño/a en la experiencia de los nuevos sabores.

Los dos ingredientes principales que vamos a utilizar en esta receta, la naranja y la zanahoria, aportan cada uno por su parte muchos beneficios para toda la familia. La zanahoria tiene un alto contenido de agua (casi el 90%), es antioxidante y un eficaz protector de la piel que además regula los procesos intestinales, esto último debido a su gran riqueza en fibra.

La naranja, por su parte, es la fruta por excelencia en casos de resfriados por su alto contenido en vitamina C, y por esta misma razón es uno de los mejores antioxidantes que puedan existir para el cuerpo.

Y todas estas excelentes propiedades pueden funcionar juntas, dando lugar a un resultado rico, sano y original. La naranja y la zanahoria juntas, serán la sensación en la mesa a la hora del desayuno o de la merienda. ¡No te quedes sin probarlo!

Eso sí, si tu hijo o hijos son aún demasiado pequeños ten cuidado, puesto que los ácidos pueden resultar muy desagradables para aquellos que aún no hayan desarrollado un poco su paladar. Esto quiere decir que es buen momento de introducir la naranja cuando el niño/a ya tenga madurez con respecto a la fruta y haya probado y tolere bastantes de sus tipos.

 

Mermelada de naranja y zanahoria

Los ingredientes que necesitarás para preparar esta deliciosa receta son:

  • 3 naranjas
  • 2 zanahorias
  • 1 limón
  • 100 gr. de fructosa
  • 1 cucharadita de pectina.
  • 1 pizca de canela

 

Preparación

Ralla la piel de una o dos naranjas. Agrega las naranjas troceadas, el limón (los cítricos sin la parte blanca ni pepitas), las zanahorias ralladas y la fructosa. Deja marinar de un día para otro en la nevera.

Pasado el tiempo de marinado, tritura todo en una licuadora hasta que quede una mezcla homogénea. Añade parte de la ralladura de naranja, la pectina, la canela, y pon a cocer la mezcla a fuego intenso. Cuando hierva, baja a fuego medio hasta que adquiera la consistencia deseada.

Por último, pon la mermelada en un frasco de vidrio, ciérralo y colócalo boca abajo hasta que se enfríe.