De nuevo te enfrentas a madrugadas, cambios de pañales y visitas al médico: ha llegado otro bebé a casa.

Algunos padres prefieren no dejar pasar mucho tiempo a la hora de traer otro bebé al mundo, ya sea para que los hermanos no se lleven muchos años entre sí o por pasar al mismo tiempo la etapa de crianza. Sin embargo, para otros la situación es completamente diferente a la primera vez cuando al fin se enfrentan a un nuevo embarazo, dándose casos en los que el sentimiento es de haberlo olvidado todo y de desesperación.

Si es tu caso deja la desesperación a un lado y piensa que son muchos los padres y madres que tienen esa misma sensación al quedarse embarazados por segunda vez. ¡Y es normal! Simplemente reactívate y vive la experiencia con el corazón, ya que la segunda vez puede ser igual de enriquecedora o más que la primera.

 

Aspectos a considerar ante la llegada de un nuevo hijo

  • No descuides a tus hijos mayores, ellos aún te necesitan. No olvides prepararlos para la llegada del nuevo bebé y en especial si son aún muy pequeños.
  • Cuando el mayor sea más grande puedes ir asignándole tareas para cuidar al nuevo bebé, y así se sentirá completamente implicado y parte de un todo, lo que evitará la sensación de desplazamiento.
  • Si hay mucha edad entre un niño y otro no te preocupes. Son las circunstancias de vuestra vida las que han hecho que la situación sea así, y como todo tiene sus ventajas, el hijo mayor habrá disfrutado muchos más años de las bondades irrepetibles del hijo único y tendrá más madurez a la hora de ser y ejercer de hermano mayor. El hermano mayor con bastantes años de diferencia suele convertirse en el protector del hermano menor, sirviéndole para siempre de guía y apoyo.
  • Con el segundo hijo sentiréis menos presión que cuando llegó el primero. La experiencia adquirida hará disminuir los temores y el miedo a equivocarse, así como los consejos externos de todas esas personas que tanto os quieren. Ventajas que permitirán vivir la experiencia de forma mucho más relajada y bella que la primera vez.

Muchos padres no pueden entender cómo es posible amar a un segundo hijo tanto como al primero o tienen serias dudas de que pueda ser posible. Pero lo cierto es que rápidamente uno se da cuenta de que hay suficiente amor para todos en el corazón y que cada momento en la vida es especial y diferente, así como también serán diferentes las personalidades y cosas con las que te sorprendan tus hijos cada día.

La llegada de un nuevo miembro a la familia debe ser un momento de alegría y nunca al revés, y percibiendo ese entusiasmo es como el hijo pequeño se desarrollará de forma sana y completamente feliz.