Al referimos a un embarazo ectópico hablamos de cuando el embrión se aloja fuera del útero, normalmente en una de las trompas de Falopio, en el ovario, o en el cerviz.

En este tipo de casos, el diagnóstico y el tratamiento temprano son muy importantes para evitar dificultades en la mamá y en el embarazo.

 

¿Cómo se manifiesta?

El dolor es quizá uno de los signos más característicos de este tipo de anomalía durante el embarazo. Es un dolor espasmódico, parecido a un calambre, que suele empezar por un lado y luego se extiende a todo el abdomen.

Otra manifestación es que suelen aparecer manchas pardas o una ligera hemorragia vaginal unos días antes de que comiencen los dolores. Según los especialistas, hay más riesgo de tener un embarazo ectópico si la mamá padece enfermedad inflamatoria pélvica o tiene antecedentes de endometriosis.

 

Un diagnóstico a tiempo

Normalmente, para determinar si existe o no un embarazo ectópico, se lleva a cabo un reconocimiento por medio de tres procedimientos:

  • La realización del test de embarazo en el que se observa que, a medida que pasan los días, desciende el nivel de hormona GCh (la llamada hormona del embrazo).
  • Ecografías de alta resolución que permitan visualizar el útero y las trompas.

Gracias a estas técnicas, en la actualidad se diagnostican casi el 90 por ciento de los embarazos ectópicos.

 

Tratamientos para el embarazo ectópico

Por diversos motivos la mejor opción, velando por la salud y el bienestar de la mamá, es interrumpir este tipo de embarazos. La cirugía laparoscópica es el método de elección más frecuente.

También se pueden utilizar fármacos que ayuden a extraer el embrión de la trompa de Falopio. A no ser que la trompa esté muy dañada, estos procedimientos permitirán mantener las posibilidades de un embarazo posterior con éxito.

Sabemos lo difícil que puede ser enfrentarse a un embarazo de este tipo y por ello es fundamental que las parejas que estén pasando por esta situación busquen toda la información que requieran y reciban acompañamiento psicológico en todo momento, así como apoyo mutuo y de sus familiares.

La mayoría de los médicos recomiendan esperar de tres a seis meses antes de intentar de nuevo el ser padres en casos de este tipo.

Siempre que no haya habido daños en las trompas no tiene por qué repetirse otro embarazo ectópico, aunque cierto es que el riesgo aumenta ligeramente con respecto al de otras mujeres, lo que obliga también a aumentar la vigilancia y el control de manera continuada con revisiones periódicas.