No existe un patrón de sueño único y cada bebé es un mundo, y por esa razón no todos tienen la misma facilidad para conciliar el sueño. Algunos bebés duermen mucho y otros, por el contrario, no son capaces ni de dormirse una siesta. Del mismo modo tampoco tiene por qué ser igual la profundidad y calidad del sueño, y un niño que parezca que duerme mucho puede no descansar correctamente. En cualquier caso, lo normal es que conforme pase el tiempo, el bebé se vaya adaptando a dormir de manera más estable y durante más rato que al principio.

En torno al cuarto mes un bebé ya debería (y siempre por norma general) conseguir ser capaz de dormir una noche del tirón, pero existen casos de bebés que siguen despertándose varias veces pasado ese tiempo, y este hecho puede llegar a ser un problema para la rutina de una familia, puesto que no todo el mundo (adulto o niño) consigue dormirse nuevamente con facilidad tras despertarse.

 

Pautas para conseguir que un bebé duerma toda la noche

  • Llegados los seis meses, una buena solución para que el sueño mejore puede ser introducir cereales en el biberón antes de ir a dormir, en la última toma. Los cereales harán que el pequeño se quede más satisfecho y concilie mejor el sueño con sensación de plenitud.
  • Pon siempre al bebé un pañal limpio antes de acostarle, aunque parezca que el que lleva está seco. De esta forma el pañal durará más tiempo y la sensación de limpieza sin duda repercutirá en la calidad y estabilidad del sueño.
  • Ponte de acuerdo con tu pareja con respecto a los turnos, para que si el niño despierta en mitad de la noche no surjan disputas que provoquen que el bebé pueda sentirse solo.
  • Procura que tu bebé se acueste siempre pronto y, sobre todo, llegado el año, establece las rutinas de siesta controlando que no sean excesivas y puedan perjudicar después el sueño nocturno.
  • Evita dormir al bebé en brazos si está tranquilo, pero permanece a su lado si tiene problemas para conciliar el sueño. La manita a través de los barrotes de la cuna puede ser suficiente consuelo para dormir bien.
  • Algunos niños se vuelven inseparables de determinados peluches o muñecos. Si es el caso de tu bebé deja que duerma con él (siempre y cuando sea recomendable para su edad). Estar en compañía de su muñeco favorito puede tranquilizar al pequeño y ayudarle a dormir.
  • Si se despierta en plena noche, intenta tranquilizarlo con la manita o con alguna canción antes de sacarlo de la cuna. El movimiento excesivo retrasará el hecho de que vuelva a conciliar el sueño.

En cualquier caso lo importante es que no desesperes. Tu pequeño está adaptándose al mundo y solo con el paso del tiempo entenderá que existe el día y la noche y que las personas establecemos determinados momentos al descanso para reponer fuerzas. Concede poco a poco más autonomía a tu pequeño, y todo se calmará.